domingo, 28 de febrero de 2010

Esta noche hay luna llena. Esta noche encenderemos una vela roja por vosotros que nos esperáis y por todas las familias que aguardan encontrar la mitad que les falta.




Una creencia china que dice que si 100 familias piden el mismo deseo a la luz de la luna llena, durante la cena, con una vela encendida, se concedera el deseo.



Además, se dice que un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper. Sé que el hilo es invisible, pero yo voy a hacer mi particular adaptación de esta creencia y llevaré, desde hoy, un hilo rojo que me permita estar más cerca de vosotros.

martes, 23 de febrero de 2010

HISTORIA DE ETIOPIA I


Tras once días sin aparecer, os dejo un poco de la historia del país de nuestr@s niñ@s.

Etiopía constituye uno de los Estados más antiguos de África y del mundo, y salvo un periodo de cinco años de ocupación italiana, es el único país africano que nunca fue colonizado por los europeos. Sin embargo no debemos equivocarnos y pensar que el antiguo Imperio etíope coincide con la actual Etiopía. El antiguo Imperio no pasó de ser un pequeño y poderoso reino y no fue hasta finales del siglo XIX y principios del XX, cuando gracias a la conquista de numerosos reinos y naciones independientes, con un altísimo coste en vidas humanas y personas sometidas a la esclavitud, el Emperador Menelik II conformó el territorio de la actual Etiopía.
Con el nombre de Etiopía, los griegos designaban las tierras habitadas por personas de raza negra. En cambio, Abisinia, el otro nombre con el que se ha denominado el país, proviene de las gentes de origen árabe, que hace 4.000 años se asentaron en zonas de la actual Etiopía. Desde entonces son innumerables los momentos de la historia en que Etiopía aparece como uno de los Estados más influyentes de la región, desde los escritos bíblicos mencionando a la reina de Saba (en realidad, Makeda) en el s.X a.c, pasando por el reino de Meroe, una de cuyas reinas detendría a Alejandro Magno en su avance por África, o el Rico reino de Axun que desde el inicio de la era cristiana hasta avanzado el s.VII sería la principal potencia comercial, administrando tierras tan extensas que llegaban hasta la actual Yemen.

Con la expansión de los árabes, esta hegemonía comenzaría a decaer y Etiopía, un reino cristiano, quedaría cercado por países de cultura musulmana.
Cuando en el s.XVI, los portugueses entran en relación con el mítico rey Preste Juan, se encuentran con un país políticamente similar a los estados feudales europeos, con tres clases sociales muy definidas: la nobleza, la iglesia y el pueblo llano.

A finales del s.XIX, tras un periodo de buenas relaciones del rey Menelik II con las potencias europeas, Italia intenta ocuparla encontrándose con la resistencia de un bien organizado ejército etíope que infligió a los italianos las principales derrotas que jamás había sufrido un ejército colonial europeo, siendo especialmente destacable la batalla de Dogal, donde los europeos perdieron a 4.000 hombres de la tropa de 10.000 que llevaban.

Será Menelik II el creador de la actual Etiopía. Durante su mandato (1889-1913), coincidiendo con la carrera que los países europeos mantienen por la máxima ocupación de tierras africanas, Menelik II se lanza a la misma carrera, pero dedicándose a la conquista de tierras en torno a su Estado. Hasta esas fechas, la actual Etiopía estaba formada por diferentes reinos y Estados independientes, o por tierras habitadas por innumerables naciones sin Estado. Melenik II consiguió someter todos estos territorios, unas veces mediante acuerdos y otras (en la mayoría de los casos), tras crueles guerras que dejaron cientos de miles de muertos y poblaciones sometidas a la esclavitud, y pactar con el Reino Unido (entonces la otra potencia de la región) el respeto mutuo a las fronteras acordadas.
A partir de entonces el gobierno central se dedicó a cambiar la historia y hablar de Etiopía como uno de los más antiguos Estados del mundo, como el único país africano nunca sometido al colonialismo, con una monarquía que duró 3.000 años, intentando que la memoria histórica nacional e internacional olvide que, aún hay en día, muchos de los Estados y Naciones sin Estado, en otro tiempo independientes, siguen reclamando su independencia pasada y muchos se siguen definiendo como países colonizados.

viernes, 12 de febrero de 2010

Oficialmente, ya hemos empezado


En esta semana, hemos asistido a las dos primeras sesiones del cursillo. Y, la verdad, es que tengo que reconocer que me tiene enganchada.

Lo empecé un tanto escéptica, porque no sabía muy bien qué nos iban a contar: ¿pretendían enseñarnos a ser padres? ¿Tendríamos que escuchar charlas interminables sobre técnicas para moldear las personalidades de nuestros hijos? ¿Nos darían una lista con lo que NO se debe hacer y otra con lo que SÍ se puede hacer? El caso es que, tras la primera sesión empecé a cambiar de idea. Está orientado al niño adoptado, a los problemas que puede presentar al llegar a su nueva casa, su historia personal, sus vivencias, sus necesidades, incluye casos prácticos, orígenes, mitos, falsas verdades y falsas mentiras, cuándo y cómo decirle que es adoptado...

Además, hemos tenido la suerte de formar un grupo fantástico, cercano, y reducido (somos 11 personas) y salvo una chica monoparental que va a Vietnam y una pareja a regional, los demás vamos a Etiopía, por lo que cuando alguno hacemos una pregunta sobre el país de origen de nuestros hijos, nos sirve a los demás.

Tanto el trabajador social como el psicólogo son estupendos, hablan "para el pueblo", como digo yo, y no se cansan de ponernos ejemplos hasta que todo ha quedado claro, clarísimo.

Nos quedan ya sólo dos sesiones que realizaremos el martes y el jueves de la semana que viene, así que esto ya está hecho prácticamente. Después... a por las entrevistas.

Teniendo en cuenta que somos tan poquitos, supongo que irá deprisa. No sé muy bien en qué lugar estamos en la lista, pero yo creo que para abril ya sabremos si somos idóneos o no!! Aysss... qué nervios y eso que aún no hemos empezado.

Por otro lado, mañana por la mañana llamaré a la ECAI para ver cuándo hacen las charlas informativas, ya que dos de las parejas que hemos conocido en el cursillo, el sábado pasado estuvieron en una de ellas.
Además, ya he pedido la tela para mandarla a mis compañeras de colcha (es que las otras que compré eran de sábana y, como me precipité, pues no me enteré a tiempo de que no valen, así que haré otras cosillas con ellas) y este fin de semana me pondré con los deseos que ya tengo muchas ideas (por fin me visitó la musa). Así que, chicas, en un par de semanitas como mucho, me tendréis en vuestros buzones!!


domingo, 7 de febrero de 2010

Pequeña Estrella


Después de llevar tooooda la tarde intentando crear algún deseo, me he dado cuenta de que es más difícil de lo que pensaba. No por el deseo en sí, sino por buscar el deseo adecuado para cada una.

Así que, en vista de que la musa no ha decidio visitarme hoy, he cambiado de tercio y he escrito un cuento. Se llama "Pequeña Estrella". Espero que os guste.


“Pequeña Estrella”

Fue una noche de viento y frío. Ni una estrella se veía en el cielo. Bueno, una sí. Una grande, brillante y azul. Como sólo estaba ella, los duendes, aunque abrigados hasta sus puntiagudas orejas, se paraban a mirarla de camino al trabajo. Casi nunca tenían la oportunidad de ver a Pequeña Estrella tan grande y tan bonita. Normalmente siempre estaba rodeada de sus hermanas y, aunque no podían combatir con ella en luz, sí trataban de que pasara desapercibida. La pobre Pequeña Estrella lo único que tenía era su luz y las demás querían quitársela. Las demás, que tenían de todo: luz, tamaño, brillo... ¡si tenían hasta nombre! Fue el Duende Sabio quien se dio cuenta de que existía, precisamente una noche como aquélla.

Las estrellas, por si no lo sabéis, están en el cielo para alumbrar las noches y marcar los caminos. Cuando no hay estrellas en el cielo o éstas se esconden detrás de las nubes, los duendes se pierden en el bosque y no pueden llegar a nuestras casas para ayudarnos a tener bonitos sueños, pues ése es su trabajo.
Cuando Pequeña Estrella se dio cuenta de esto y preguntó a las demás por qué se escondían, éstas respondieron: “en noches como ésta, tenemos frío y nos gusta quedarnos ahí paradas en el cielo. Total, por una noche de malos sueños que tengan los humanos...”.
A Pequeña Estrella le dio mucha pena que los duendes no pudieran venir a susurrarnos hermosos cuentos por las noches mientras dormimos, así que decidió que, aunque las demás se fueran, ella se quedaría siempre ahí.
Y así, noche tras noche, al llegar el invierno y con el invierno las nubes, Pequeña Estrella se las apañaba para estar siempre en el punto más alto del negro cielo. Pero las demás estrellas no lo entendían. Si total, Pequeña Estrella no brillaba tanto. Uno tenía que fijarse mucho para ver su luz.
Y eso hizo el Duende Sabio. Cuando una noche vio que todo estaba negro, oscuro y tenebroso, buscó y buscó hasta que encontró un diminuto y pálido punto brillante en el firmamento. Corrió todo lo rápido que pudo a decir a los demás duendes que, si tenían cuidado, con eso era suficiente para llegar a las casas. Y al final, noche tras noche, ellos pudieron hacer su cometido.
Ocurrió que, con el paso de los años, los duendes se fueron haciendo mayores y, con la edad, fueron perdiendo visón. Algunos dejaron de salir por las noches, enfadados con Pequeña Estrella porque no daba más luz. La pobre no sabía qué hacer. Pidió ayuda a las demás, pero ninguna quería ayudar. Entonces, el Duende Sabio, apreciando el esfuerzo que Pequeña Estrella estaba haciendo, le gritó al cielo: “¡no te desanimes, querer es poder! Tú y yo queremos lo mismo y lo conseguiremos.” Cuando Pequeña Estrella vio que, efectivamente, el Duende Sabio seguía saliendo noche tras noche para cumplir su misión, deseó con más fuerza brillar y... poco a poco lo fue consiguiendo.
Así llegó el día en el que Pequeña Estrella brilló tan fuerte en el cielo, que las noches volvieron a tener luz y los duendes decidieron volver a salir a repartir dulces sueños.

No muy lejos de allí, una mujer a la que le gustaba mirar las estrellas por la noche, se dio cuenta de que, durante una temporada, sólo una estrella brillaba en el cielo. Brillaba poquito pero, aún así, brillaba. Salía cada noche para ver si se había apagado o, por el contrario, se había hecho más grande. Y la verdad, siempre la veía igual.Y, sin embargo, cuando el cielo estaba despejado y las demás estrellas aparecían, ella siempre conseguía localizarla.
Mas una noche, le pareció que su estrella brillaba un pelín más, y un pelín más, y un pelín más...
Y, de pronto, se dio cuenta de que, aun entre todas las demás, ella era la más brillante.
Fue esa misma noche que contaba al principio. Esa en la que hacía frío y los duendes iban a trabajar. Esa noche en la que el Duende Sabio se paró a mirar su estrella una vez más.
En ese momento, la mujer, apreciando la belleza y el brillo de su estrella, suspiró.
En ese momento, el Duende Sabio, apreciando la fuerza y la tenacidad de su estrella, suspiró.
Y los dos suspiros se unieron y subieron al cielo golpeando a la estrella suavemente. Y la estrella, en el suspiro oyó: “Gracias”.
Y entonces, ella separó los suspiros y escuchó al Duende Sabio agradecerle estar ahí, noche tras noche, sola o acompañada, ayudado a todos los duendes con su tarea. Y escuchó a la mujer darle gracias por alumbrar sus noches y ser lo más bello que veía justo antes de irse a dormir. Y la estrella, entonces, suspiró también.
Y el Duende Sabio notó una suave brisa en medio del gélido viento. Y la mujer, antes de cerrar la ventana, notó un agradable calor en medio del frío que entraba. Y ambos oyeron un “De nada”.
Desde entonces, el Duende Sabio, habla cada noche con su estrella y le pide fuerzas para sus ancianas piernas, pues no quiere dejar de traernos sueños alegres.
Desde entonces, la mujer, habla cada noche con su estrella y le cuenta sus deseos y anhelos.
Y dicen que la estrella, agradecida por haberles tenido siempre ahí, por haber confiado en ella, ayuda al Duende Sabio en su tarea y ayuda a los humanos a conseguir sus sueños.

Y una vez, no hace mucho, yo soñé que os tenía con nosotros, que os arropaba en vuestras camas, soñé que la Pequeña Estrella brillaba fuerte en el cielo, soñé que el Duende Sabio entraba por la ventana y os susurraba preciosos cuentos al oído.
Y, desde entonces, cada noche miro por la ventana y busco mi estrella en el cielo y le pido que siga brillando y que el tiempo pase rápido para que mi sueño pronto se haga realidad.

Y como sé que aún no tiene nombre, yo le he buscado uno: Etiopía. Y parece que le ha gustado pues, cada vez que la nombro, ella brilla con más fuerza y me envía dos soplos de aire cálido: uno por cada uno de vosotros que nos estáis esperando en esa maravillosa tierra.

sábado, 6 de febrero de 2010

Manos a la obra


Lo prometido es deuda. Ayer nos liamos la manta a la cabeza y salimos a comprar metros y metros de tela. Sinceramente no sé si hemos comprado el tipo de tela adecuado para confeccionar este tipo de colcha. Es una pena ir a comprar algo sin tener ni idea del tema. Entre lo que nosotros pensamos y lo que nos dijo la dependienta, pues nos decidimos por tela de sábana. Porque, digo yo, cuando a la tela se le ponga el acolchado, tampoco convendría que pesase mucho, no? Si es una colcha, no una manta... No sé, ya veremos si hemos acertado o no.

También paramos en la papelería y compramos un montón de cartulinas de colores y rotuladores para hacer los deseos. Y esta mañana nos hemos hecho con unas pegatinitas preciosas para adornarlos.

Ya tengo algunas direcciones de compañeras de fatiga para empezar a mandarnos los retalitos. Mañana domingo me pondré manos a la obra. Nunca he sido una especialista en trabajos manuales, ni siquiera una chica con recursos, de hecho, eran mi madre y mi hermano los que me sacaban los trabajos de plástica adelante. Esta vez y, como el fin lo merece, prometo poner lo mejor de mí en cada deseo.
Ya veremos qué es lo que consigo.
Si alguno de vosotros quiere contribuir a las colchas de nuestr@s niñ@s, podéis poneros en contacto con nosotros en esta dirección:


Y si alguien quiere unirse a nuestro grupo de la Colcha de los 100 deseos de yahoo, aquí os dejo el enlace:


martes, 2 de febrero de 2010

Desesperada por mantenerme ocupada.


Bueno, pues como veo que no voy a poder parar en todo el tiempo que dure este proceso, tengo que deciros que... ¡me he comprado una máquina de coser!

Me explico: he visto en varios blogs, que existe "la colcha de los 100 deseos". Por lo visto es una tradición china que consiste en que, cuando un miembro de la familia está esperando un bebé, el resto de familiares y amigos entregan a la futura mamá un trocito de tela con un deseo para el nuevo hijo y, con todos los trocitos, se confecciona una colcha.

Parece ser que se ha extendido mucho y ahora, las familias que están en pleno proceso de adopción, se envían los retalitos y los deseo.  Yo acabo de apuntarme en el foro "adopcionetiopia". Ya os iré contando si avanzo o no en este proyecto. De momento, como os he dicho, me he comprado una máquina de coser. A ver qué tal se me da.

Y mientras espero a recibir mis primeras telitas, me he hecho con un montón de libros para ir "empapándome" un poco:

- Hijos del corazón.
- Cuentos y leyendas del Cuerno de África.
- Una mirada etíope.
- Llegué de Etiopía: cuéntame mi historia.
- Mariposas: realidad y sentimientos de una madre adoptiva.

He ido recopilando los títulos de los blogs que he visitado. Yo creo que con todos ellos estaré un tiempo entretenida, ¿no? Según los vaya terminando, os contaré qué me han parecido. ¡Y me iré comprando el resto de los que tengo pendiente en la lista! 

Por otro lado, la semana que viene empezamos con el cursillo. Allí conoceremos a familias que están en la misma situación que nosotros. Y estoy ansiosa por hablar con ellos, por ver si también van a hacer la colcha, si están nerviosos, si lo llevan bien... no sé, ese tipo de cosas. Que parece que cuando compartes aventura el camino es más llevadero.

Ya iré actualizando para manteneros al corriente.