jueves, 24 de julio de 2014

UN AÑO YA...

El día 18 hizo un año ya desde que volvimos de Addis convertidos en FAMILIA. 
Un año de emociones, de miedos, de alegrías, de lágrimas de todos los colores...
Un año de adaptaciones, de inseguridades, de terrores nocturnos y pesadillas...
Un año de transformaciones, de vínculos, de millones de abrazos y besos...

Un año tan especial, tan maravilloso, tan completo que por muchas veces que empiece esta entrada, nunca me quedo conforme con lo que escribo. No consigo plasmar todo lo que tengo grabado en el corazón, el alma y la retina...

Como siempre en estos casos, echo mano de la música. Hoy, de Rosana, que ha creado una de las que ya se ha convertido en mi canción favorita, porque cada vez que la escucho veo la cara de mi príncipe.

Para ti, my sweetie...



Yo no te dejo marchar 
porque me noto que tiemblo 
que se me agotan las miradas 
que se me oxidan los sueños 
yo no te dejo marchar 
porque me muero de frio 
porque qué hago yo sin ti 
en medio de tanto lio 
porque te me rompes dentro 
porque hay cosas sin repuesto. 
Yo no te dejo marchar 
salvo que tú quieras irte, 
cuélgame el ‘no molestar’ 
si te vas sin despedirte. 
Yo no te dejo marchar 
porque me muerde la pena 
porque acabo sin vacuna 
en una sala de espera 
yo no te dejo marchar 
porque ni quiero ni puedo perderte, 
porque qué hago yo sin ti 
en medio de tanta gente 
porque te me rompes dentro 
porque hay cosas sin repuesto. 
Yo no te dejo marchar 
salvo que tú quieras irte, 
cuélgame ‘el no molestar’ 
si te vas sin despedirte (x2)