sábado, 19 de febrero de 2011

Mi libro y mis reflexiones


El viernes recibí el cuento "¿Por qué no estuve en la barriga de mamá?", de Silvia Magdaleno e ilustraciones de María José Lacomba. Es un cuento sencillo, de pocas páginas y pocas palabras pero inmensamente rico en significado.

Hace tiempo ya que me pregunto por qué no siento nada. Nada de nada. Sí, es cierto que cada día me levanto pensando si hoy será el día en el que reciba noticias de la ECAI. Si estamos más cerca de Etiopía, si la lista ha avanzado, si... Pero estoy vacía en cuanto a sentimientos. No sé si es un mecanismo de defensa que mi mente ha creado para no caer tan profundo como la última vez. Lo pasé muy mal y es probable que mi cabeza esté evitando llevarme de nuevo a ese estado. Pero me siento taaaaaaaan rara... No sé si es normal, si el resto de compañeras de viaje alguna vez se han encontrado en esta situación, si es un escalón más en esta montaña de sentimientos... Pero miro dentro de mí y no veo nada. Por supuesto las ganas de llegar hasta mis dos tesoros siguen ahí, pero lo veo tan lejano que parece que estoy observando las sensaciones de otra persona.

Al leer "¿Por qué no estuve en la barriga de mamá?" algo ha saltado. Y ese bote es lo que ha hecho que me dé cuenta de que hacía días que la señal que emitía mi corazón era totalmente plana. Y ahora no sé qué debo hacer, qué debo sentir, qué debo pensar... Este libro me ha tocado mucho. Cerré la última página y me quedé unos minutos sentada, pasando la mano por la portada e intentando analizarme y comprenderme... Pero aún no lo he conseguido.

Ha pasado un año desde que comenzamos la adopción y, durante este tiempo, han pasado muchas cosas. Además he conocido a un grupo de amigas, compañeras de aveturas, que son maravillosas y sé que no las cambiaría por nada. Me pregunto cuánto tiempo más voy a tener que seguir esperando y si todo lo que queda por venir es igual de bueno o ahora es tiempo para las malas sorpresas. Supongo que cada vez estamos más cerca y me da miedo pensar que algo se puede torcer, me da miedo que la caja de Pandora se destape y todo este vacío explote convirtiéndose en un aluvión de sentimientos difíciles de manejar. O que no explote y descubra que estoy vacía de verdad.

No sé, supongo que esta nueva fase es la fase de "El miedo a todo y a nada". En cualquier caso, ha sido gracias a este fantástico libro que he recordado que sigo en este mundo de la adopción, que voy a ser mamá uno de estos días, que tendré dos niños preciosos que un día me preguntarán por qué no estuvieron en mi tripa y que ahora dispongo de unas grandes líneas para decirles que son mis hijos del corazón.


viernes, 18 de febrero de 2011

Luna llena

Esta noche hay luna llena. Esta noche encenderemos una vela roja por vosotros que nos esperáis y por todas las familias que aguardan encontrar la mitad que les falta.
















Una creencia china dice que si 100 familias piden el mismo deseo a la luz de la luna llena, durante la cena, con una vela encendida, se concedera el deseo.

Además, se dice que un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper. Sé que el hilo es invisible, pero nosotros hemos hecho nuestra particular adaptación de esta creencia y llevamos un hilo rojo en la muñeca que nos permite estar más cerca de vosotros.