jueves, 1 de agosto de 2013

El tiempo (y los médicos) me dieron la razón.




¿O no es tan raro? En fin, sobran las palabras. Fatiga mental. 

El 95% de los niños (más o menos mayorcitos) que llegan a casa después del viaje de adopción, la sufren tras cuatro o cinco días de estímulos continuados (algunos necesarios e inevitables y otros, NO). 

También le diagnosticaron intolerancia a la lactosa. Muy común en África, Asia y América del Sur. Como no se trata de una alergia, hay que evitarla al principio e ir introduciéndola muy poco a poco en los próximos años. 

De cualquier manera, a estas alturas, D. está cada día mejor. Le sigue costando la relación con la gente que no conoce, pero tras un ratito y si no le agobian mucho, él solo se va acercando. Claro, lo de "no le digas nada, que ya irá él solo" la gente no lo entiende mucho, pero es así y para muestra la primera visita que hicimos al cole: el lunes, después de hacer la solicitud de plaza en Educación, nos pasamos por el colegio. Como en estas fechas ya solo quedaban tres personas trabajando, es el mejor momento para la primera toma de contacto. Los tres compañeros que estaban allí lo hicieron fenomenal: me saludaron y hablaron conmigo dejando que D. se acostumbrara al lugar a sus voces. Sin agobios. Un simple "hola guapo" al entrar y punto. Cuando D. vio que aquellas personas, no solo no le pedían besos o abrazos sino que tampoco estaban pendiente de él, se relajó salió de su escondite favorito en estos casos: las piernas de mami o papi. Este momento, cuando él ya estaba seguro de que nadie iba a exigirle nada, se acercó por propia iniciativa a todos los que estaban allí. 

Pero ¿sabéis qué es lo mejor de todo esto? Que yo no les pedí que hicieran lo que hicieron. Que estas tres personas no son maestras (responsables de Portería, Secretaría y Mantenimiento). Que no tienen conocimientos pedagógicos. Tienen SENTIDO COMÚN. Y se ganaron a D. fácilmente. Del "hola guapo, ¿qué tal?" al "dame un beso, dame un abrazo, qué llevas en la mano, mira lo que tengo para ti, ven que te vea bien, qué grande estás, ¿quieres venir conmigo?, ven que te coja, ¿estás con papá y mamá?, qué bien estás aquí" etc. etc. etc. hay un camino que, para algunos, está visto que es intransitable. Y, mil perdones a esta gente, pero yo no soy capaz de entender el motivo. 

En fin, los que han tenido la paciencia de dejar a D. libertad para dar besos o salir corriendo, han podido comprobar que es un niño fantástico, cariñoso, divertido, alegre, movido, curioso, con un sentido del humor espectacular... y con carácter. 

Además le encanta bailar y cantar, destripar juguetes (en concreto los cochecitos), montar en bici (tía S. te lo has ganado de por vida), ir en la "máquina big, big, big" de mamá y mirar por la ventana, bañarse en la piscina, desayunar cereales de "ambasa" (los Frosties de Kellogg's), repetir todo lo que los adultos dicen (incluido un "joder" que se me escapó) y... ¡¡¡¡el chocolate!!!! Como veréis, un niño raro, raro, raro... (para los que suelen tomarse las cosas literalmente: esto último es broma). 

Y ayer descubrimos que adora la canción Waka waka de Shakira. Conocía el estribillo (obvio) y cuando me oyó cantarla un día se puso tan contento. Hoy, en concreto, la hemos oído durante los quince minutos de ida y otros tantos de vuelta hasta el centro de la ciudad. Y cada vez la canta con más entusiasmo. Ahora ya solo nos falta la coreo. 

En otro orden de cosas, como era de esperar, ha aumentado su vocabulario tanto en inglés como en español y, aunque últimamente la palabra más pronunciada en esta casa es "biti" (bici), mantenemos largas y entretenidas conversaciones los tres. Insisto: una familia rara, rara, rara...

No puedo terminar la entrada sin remarcar que la rutina es lo que ha hecho posible que D. se haya ido habituando a la tranquila y necesaria convivencia con papá y mamá, a los horarios, a saber qué viene a continuación y a su autonomía e independencia dentro de su casa. 



BENDITA RUTINA

1 comentario:

VERÓNICA Y JOSÉ FCO. dijo...

Me ha encantado leer esta entrada. Es cierto q todo el mundo tiene curiosidad pero D. Necesita tranquilidad, tiempo y libertad para actuar como el es y es un niño maravilloso. Estoy deseando de conocerle en persona.