martes, 18 de octubre de 2011

Esto es lo que NO debéis hacer:

Agobiaros hasta este punto por la adopción. 


Sí, nos afecta. Y mucho. Es normal, forma parte de nuestra vida diaria aunque creamos que tenemos la mente ocupada con otras cosas. Vamos a trabajar, nos distraemos unas horas, nos surgen problemas, buscamos la manera de solucionarlos, nos relacionamos con amigos, entramos, salimos, participamos en blogs, hacemos colchitas... y creemos que, aunque está presente, día a día conseguimos "dejarlo en un segundo plano y no agobiarnos".  Mentira.

Por lo menos en mi caso. Tenemos otras preocupaciones, sí, pero nuestro subconsciente siempre está ahí, preparado para traicionarnos, para activar una señal en el momento en el que el tarro de nuestra paciencia se llena. Creemos que lo tenemos todo controlado. Incluso cuando en el trabajo tenemos dificultades, damos gracias porque así no pensamos en nuestro proceso. Pero lo único que estamos haciendo, al no reconocer que estamos preocupados, es incitar a ese monstruo que planea sobre nuestras cabezas con garras de  águila y pico de halcón, que acecha a cada segundo, esperando con infinita paciencia la señal del subconsciente. Esa en la que nuestro tarro explota y comienza a lanzar destellos de luz, cual bengala en la noche, informando al monstruo de que no hay mejor momento que ese para atacar. 

Y así, iniciando un descenso vertiginoso, cae con todo su peso sobre nuestro pecho. Con sus garras atrapa nuestro corazón y lo estruja hasta que nos falta el aire, nos sentimos morir, nos convencemos de que no notaremos un sólo latido más... Y creyendo que es el final, acudimos al Servicio de Urgencias. 

Y ahí estuve yo el viernes. Crisis de ansiedad. 

Igual, si alguno de los que me leéis habéis sufrido alguna, diréis que exagero. Pero para mí es la primera vez (y espero que la última). 

Y es cierto que no todo es por la adopción. Si ese fuera mi único problema en la vida... Pero el día a día trae muchas sorpresas y nos creemos héroes y heroínas, y estamos convencidos de que podemos con todo, que con unos minutitos de paz al día podremos afrontar la siguiente mañana... Y aunque un grano no llena el granero, sí que ayuda al compañero (igual esto no es así y me lo he inventado, pero me suena bien, jijiji).

Lo bueno es que estuve taaaaaantas horas en Urgencias, que Marcos y yo tuvimos tiempo hasta de jugar al Trivial y de sacarme esta foto para el blog (gracias Marquitos, la espera fue menos larga contigo).

A día de hoy vivo medio drogada con el lexatin y el enantyum. La presión en el pecho va y viene dependiendo del momento, pero el dolor muscular sigue ahí. Lo que sí puedo decir es que, si antes creía que tenía muy claras mis prioridades, ahora las tengo más. Lo primero soy yo. Y YO así, con mayúsculas. Adoro mi trabajo. Sé que no sería más feliz en otro sitio. Pero MI CASA está por delante. Ahora cierro la puerta de mi clase a las 14:00 horas y toooooooodo se queda ahí dentro. En MI CASA no entran alumnos, ni padres, ni compañeros. En MI CASA entran amigos y familiares. Y no todos. Sólo los justos y necesarios. Y cuando cierro la puerta, en MI CASA sólo estamos los importantes. 

No quiero pasar por ese susto otra vez, no quiero vivir pensando en el mañana sin disfrutar de este minuto, de este segundo. No quiero llorar por los rincones ni vivir al borde de una depresión. No quiero gritar a la gente, estar de mal humor, descargarme con quien no tiene la culpa. Pero tampoco quiero hacer esfuerzos por entender a los demás si los demás no hacen el esfuerzo de entenderme a mí. 

Hoy mi ánimo está un pelín (muy chiquitito) más arriba que ayer. Y así, pelín a pelín, confío en conseguir relajarme hasta el punto de poder vaciar el tarro de la paciencia, dejarlo a cero de nuevo y tener tooooooda una vida por delante para irlo llenando. 

Así que, desde aquí, os invito a sentaros con un folio en blanco delante, escribir vuestras prioridades, plantearos cuáles se pueden conseguir a largo plazo y cuáles a corto plazo. Y, directamente, id a por las metas cercanas. Las lejanas, cuando llegue el momento, se habrán colocado a la cabeza de la lista sin que nos hayamos dado cuenta.

Y sí, yo también soy de las que digo que la teoría me la sé a las mil maravillas. Será por eso por lo que la práctica siempre es más difícil de aprobar...

14 comentarios:

Ester dijo...

uffff...espero que ya estés mejor...te entiendo perfectamente, lo has descrito super bien..esa misma sensación tengo yo diariamente..el trabajo me absorbe y luego la adopción solo hace que planear sobre mi mente como un monstruo...

Todos deberiamos hacer autoreflexion para intentar no llegar a estos extremos...la vida tiene cosas maravillsosas que tenemos que aprender a disfrutarlas...que lo mejor esta por llegar...y seguro qu ellega.

Muchos besitos ymucho ánimo..
Ester

Blanqui dijo...

joder Lauri, no sabía que estabas mal nena. Te voy a dar pero bien eh. Aplicate toda esa teoria de una vez y para siempre, ya hemos hablado de las consecuencias y espero que seas capaz de no seguir en este laberinto de ansiedades y malos ratos. Vive mujer, espera a esos niños con una sonrisa de felicidad, que cada dia estan más cerca niña y que ellos sepan que estabas feliz por saber que os encontrareis tarde o temprano y no angustiada porque tardaron más de lo que su mami pensaba.
Tienen que ser ellos Laura, no otros y crees que merece la pena estar asi por impaciencia, por quererlo todo YA?
Disfruta de tu casa, que te esta quedando rpeciosa, de tu marido, prepara las cosas a tus niños...aprovecha a hacer cosas que luego no podras...y el trabajo...a la mierda..
Llamame cuando quieras eh. Un abrazo enorme guapa

marina dijo...

Deseo que estés mejor,todo lo que cuentas me pasa a mí a veces,quieres abarcar mas de lo que puedes y todo tiene un límite.Cuidate

Sandra dijo...

Ayy LAura, guapa,no me gusta verte así, pero la refelxión tuya me encanta, hay que tener claras las prioridades en esta vida y eso te libera de la carga de otras, como es el trabajo, problemillas diarios, situaciones tensas...pero de todas las experiencias se aprende...y veo que has aprendido, desgraciadamente solo aprendemos de malos ratos ...pero bueno lo importante es enriquecernos con todas las experiencias que nos da la vida, malas y buenas.

A partir de ahora a disfrutar ed cada dia y ha exprimir lo bueno que nos da la vida, y cuando esten tus niños, pues a comertelos a besos!

Addis dijo...

Laura, se me había pasado esta entrada...pero chiqui esto no puede ser. No podemos desgastarnos tanto en el camino porque esto es solo el prinicipio...hay que estar al 100% cuando tengamos a los crios.
Ya veo por el resto de la reflexión que la teoria, como todas, la tiene clara, pero el dia...la verdad es que tienes toda la razón.

Me alegra ver que andas recuperandote y entretenida con la colcha...
mucho animo

annuska dijo...

laura corazón, no te lleves malos ratos que ya queda poco, ya verás como antes de fin de año teneis noticias buenas de vuestros hijos y, como te decimos siempre, tienes que estar al 200% para que ellos tengan una madre en la mejor forma posible.
así que venga, a levantar la cabeza y luego todo el resto del cuerpo y a coser colchas que enseguida te llegan los usuarios y luego ya no coserás nada de nada.
un besazo y ya sabes que estamos aquí para que te desahogues antes de llegar a pasarlo tan mal.
muaccccccccccc

gloria dijo...

Es que es un asco. Tenemos que ser fuertes para sobrevivir, pero en situaciones como esta crisis más todavía, y si a esto le añadimos la ansiedad que genera un proceso de adopción, conjugado con unos cuantos obstáculos por el camino....
Yo sé que voy por el mismo caminito que tú has recorrido, y lo peor es ser consciente y no saber que hacer para evitarlo. Si finalmente, como sospecho, me da un soponcio, será porque tenía que ser, y seguro que me servirá para coger impulso, como a tí.
Un abrazo.

Samaiaui dijo...

Espero que ya estés mucho más tranquila y recuperada.
Hay que hacer mucho acopio de paciencia y las cosas no son fáciles cuando el trabajo, la vida social y tantas otras cosas se nos amontonan y nos ponen de los nervios.
Yo hace mucho aprendí a relajarme, aunque es cierto que los nervios van por dentro.
Nuestra adopción ha sido la lección de vida y paciencia más grande que he tenido de momento.

Es dificil, pero deberíamos disfrutar más del día a día.

besos

Paloma y Alberto dijo...

Laura,corazon, no te pudes venir abajo, tienes que estar al 100,aprovecha y haz todo lo que puedas que después no podemos,disfruta de preparar tu casa,de tu marido.

Un beso enorme y espero que pronto estés mucho mejor

Meri dijo...

Hola chiki!!! No sé cómo se me había pasado esta entrada tuya!!! Mi niña!!! Cuidate mucho, que no vuelva a pasar!!! Qué susto!!! Un besote y mucho mucho ánimo, guapa!!!

Susana dijo...

Ay!!! los que no lo han pasado no lo entienden... yo desde hace dos meses también ando con una pastillita mágica que hace que la realidad sea más real y que hace que los problemas se queden fuera. Ánimo...

meriam dijo...

Wawo Laura, didn´t know about this since I haven´t been in touch. Can´t say I understand since I´m not in the situation, but I wish you feel better now and I think you are doing the right thing to think about you and your health first, everything and everybody else should come after. Big hug to you and Marco.

meriam dijo...

Wawo Laura, didn´t know about this since I haven´t been in touch. Can´t say I understand since I´m not in the situation, but I wish you feel better now and I think you are doing the right thing to think about you and your health first, everything and everybody else should come after. Big hug to you and Marco.

Camr novelas románticas dijo...

No recuerdo bien cómo llegó hasta mí,lo importante es que puedo transmitírtelo. Por ahí se cree que la ansiedad, las crisis de pánico, etc, etc... son muestras de debilidad pero es todo lo contrario son muestras de fortaleza porque durante un tiempo nos hemos querido mantener fuertes, quizás al borde de lo que cualquier humano puede soportar. Te deseo que te recuperes. Un susto así debería ser para bien, para darse cuenta de lo que realmente importa, como tú bien dices, hay muy poquitas cosas realmente importantes y lo mejor de todo es que si aceptamos que no podemos controlarlo TODO, podremos delegar en los demás, ni que sea en el destino, el universo o en lo que sea que creas que puede hacer algo por ti. Al fin y al cabo no somos más que maravillosos seres humanos con sus limitaciones y esas limitaciones que dejamos que resuelva el destino son las que nos hace que cada día sea diferente.
Un fuerte abrazo!