lunes, 8 de marzo de 2010

El hada que quería ser mamá.

PARTE IV Y ÚLTIMA.
Sucedió que, un día, mientras estaba pasando la tarde con la anciana, de la que ya se sentía parte, un duende llegó para comunicarle que ya habían encontrado una hadita para ella. No era un hada bebé, pero era un hadita que necesitaba una familia. Sin importarle la edad de su hija, sin permitir que pensamientos negativos  se apoderaran de ella, salió de casa a gritar al mundo la buena nueva.

Se acercó un abrazar a quienes le sonreían y procuró alejarse de aquéllas que tenían negro el corazón, pues ése era su momento y nadie tenía derecho a empañarlo. Y, por supuesto, el mejor y más grande de todos los abrazos lo dio y recibió de la anciana hada.
Poco tiempo después, preparó todo lo necesario y se puso en camino hacia el Refugio. Mil veces se había imaginado la carita de su niña, pero nada pudo haberla preparado para aquel encuentro: Según llegó al Refugio, como una exhalación salió por la puerta principal de una preciosa hadita que se tiro a su cuello y le estampó un sonoro beso  y húmedo en la mejilla. Y entonces ella lloró y lloró, pero esta vez, de pura dicha.


Y abrazo a su hijita todo lo que fuerte pudo y supo que nunca podría olvidar ese momento ni esa sensación en el estomago y el corazón. Y supo también, que las dos habían estado unidas desde siempre, que ella y no otra, era la única que podía ser su hija y que nada ni nadie hubiera podido evitar ese momento, de la misma manera que nada ni nadie jamás podría romper los lazos que las convertían en un ser solitario.
Por supuesto y sin lugar a dudas, la anciana hada se convirtió en la madrina de la pequeña y, cuando el resto de las hadas preguntaron el motivo, al contarles todo lo que la anciana había hecho por ellas dos, nadie osó contradecir la decisión, de la misma manera que muchas, al ver  con sus propios ojos la felicidad que se había creado gracias a ella, nunca más volvieron tenerla por una loca, sino por el hada más inteligente y sabia que jamás hubiera existido en el Reino de las Hadas.

Y, colorín colorado ... este cuento se ha acabado.
Espero que os haya gustado.
Para todas y todos los que estáis o habéis estado luchando por sobrevivir en las bravas aguas  de un proceso adoptivo. Esto es sólo un cuento y, claro está, tiene un final feliz. Pero en algun lugar del mundo, nuestras haditas están esperando que escribamos un ...Y FUERON FELICES Y COMIERON PERDICES ... en la última hoja de nuestra historia. Tarde o temprano todo llega. Pero llega.

9 comentarios:

Irdala dijo...

¡¡Precioso!! Me ha encantado.

Mil besos.

meriam dijo...

I think now I´m ready to go to bed... with a smile on my face:)
This has been such a wonderful story.

Thank you!!

Laura dijo...

Muchas gracias, Irdala! Me alegro de que os haya gustado a todos.

Un beso enorme!

Meriam, thank you so much for your comments!
lots of kisses!

Nieves dijo...

Un cuento estupendo, Laura.
Me ha emocionado el final, aunque claro, ya imaginaba que acabaría bien.
Me ha gustado sobre todo eso de que el hada viejita sea la madrina del hadita. jejeje.

Besos, princesa.

Laura dijo...

Me alegro de que te haya gustado, Nieves. El hada viejita no podría haber cumplido un papel mejor!!
Besos.

Yolanda dijo...

Te felicito porque tienes un blog tremendamente emotivo.
Me gusta visitarlo.
Gracias Laura por elegir siempre mis fondos y por tus palabras dedicadas a ellos.
Gracias de corazón.

Laura dijo...

Yolanda, me alegro mucho de que te guste mi blog y de que lo visites de vez en cuando. Es fantástico saber que estamos conectadas por él.
En cuanto a elegir tus fondos, desde que te visité por primera vez, supe que eran los adecuados para mi blog. Para mí es un placer utilizarlos y, de corazón, espero que la gente que entra a leerme, decida seguir mi ejemplo.
Un beso.

LOLA REY dijo...

Hola, no me conoces de nada ni yo a ti, pero déjame decirte que me has emocionado....supongo que lo que cuentas está basado en tu propia experiencia ¿es así? Muchos besos

Laura dijo...

Hola Lola,
muchísimas gracias por tu felicitación. Y sí, has acertado. Está basado no sólo en mi propia experiencia (pues acabo de empezar la andadura en este mundo complejo que es el de la adopción) sino también en el de muchas amigas que ya llevan más camino recorrido que yo.
El cuento es una manera de homenajear a todas esas madres (y padres) que han conseguido alcanzar su sueño.