jueves, 27 de enero de 2011

1 año y un cuento (última parte)



De nuevo, hubo reacciones ante estos nuevos "seres" y aún tuvieron que sufrir el rechazo de muchos, pues no querían que sus hijos jugasen con ellos, no fuera "que se les pegase algo". Menos mal que, como siempre, la perseverancia, la firme convicción de que "la pureza está en la mezcla", la voluntad de seguir adelante y la vealentía de muchos, así como el paso del tiempo (que es lo único que lo cura todo), pudieron con todos lo prejuicios.

Fue así como nacieron los que hoy muchos llamamos los "días de huevos fritos", días de sol y nubes, vaya.

----------------------------------------------------------------------------------
¿Que por qué hay días de frío, días de calor, días oscuros y días brillantes? Pues hay una explicación para eso muy sencilla:

Resulta que, tanto los Oscuros como los Claros, ahora son ciudadanos de una misma tierra y han perdido parte de su poder. Por eso, deben pasar temporadas recargándose en casa. Normalmente, los Claros coinciden en todo su potencial en la misma fecha y lo mismo pasa con los Oscuros. De ahí el verano y de ahí también, el invierno, dependiendo de qué mayoría se encuentre en la calle.

No obstante, como se trata de un lugar muy heterogéneo, puede ocurrir que, en mitad de la época de los Claros, las nuevas generaciones, como es normal, salgan a la calle. Por eso, en pleno verano nos podemos encontrar con días fríos, lluviosos o grises. O en mitad del invierno, un día tengamos un calor inmenso o lleno de luz.

Sin embargo, ¿qué es lo que ocurre para que hayan surgido el otoño y la primavera? Pues que cuando los Claros están empezando a descargarse y los Oscuros aún no están al 100%, "los mestizos" son los que mayoritariamente ocupan las calles, no en vano son hijos de ambos, por lo que han heredado lo mejor de cada uno, pues ni se descargan con tanta facilidad ni necesitan tanto tiempo para cargarse.

Así que, éste es el motivo de que haya días tan diversos atmosféricamente hablando. Unos pueden gustarnos más que otros, pero no debemos sentirnos mal con ninguno de ellos, pues esta mezcla significa que, finalmente, han aprendido a vivir en paz y, gracias a esta convivencia, no tenemos sólo días calurosos, pues nuestro cuerpo no soportaría día sí y día también elevadas temperaturas; ni sólo días fríos, pues tampoco estamos hechos para aguantar helados eternamente.

Además, tenemos la ventaja de que gracias a esa maravillosa mezcla que han creado, existen días que nos dan una tregua entre unos y otros y nos hacen el cambio de una estación a otra mucho más llevadero.

FIN


---------------------------------------------------------------------------------- 


Evidentemente, este cuento posee una moraleja. Confío en que todos habéis sabido encontrarla.

Como conclusión, dire que siempre he creíado que la verdadera perfección está en aquella que se ha creado a partir de las mejores características de cosas muy distintas (aparentemente) entre sí y, al mismo tiempo, tremendamente iguales en el fondo. Al fin y al cabo, el cuerpo es el continente con el que pasamos por la vida. Lo que finalmente queda es lo que hay dentro. Así que, procuremos que nuestro contenido valga su peso en oro.

3 comentarios:

Nieves Hidalgo dijo...

Desde luego nadie puede decir que no tengas imaginación, Laura.
Has creado un cuento precioso y la moraleja hace pensar.

Muchos besos, princesa.

Esther dijo...

Me encanta Laura, es precioso. Increible que lo hayas hecho tú, eres genial y consigue que al final te quedes pensando...
Un beso fuerte,

Irdala dijo...

Espero que tengas todos los cuentos juntitos y a buen recaudo. Quizás un día quieras hacer un libro con todos ellos.
Me ha encantado, aunque ya sabes que me gusta todo lo que escribes.

Un beso, tesoro.